María Eugenia Marín, logopeda en Aspace Granada es la otra imagen de la solidaridad. Este verano viajará a Nicaragua para ayudar en el municipio de Ciudad Sandino -en el área metropolitana de Managua- en un Centro de Atención Específica. Para ello la joven que se encuentra aún estudiando ha tenido que pedir prestado dinero a su hermana para poder viajar. Aunque los voluntarios corren con todos los gastos, hasta que no presenten las facturas no obtienen la auyda y por tanto María Eugenia ha tenido que recurrir a su hermana en un primer momento. Un estreno del voluntariado más que espectacular en un contexto bastante diferente, ya que lo hará en el plano internacional. Su principal misión será dar nociones básicas tanto a maestros como a familiares. Aunque no trabajará de manera directa con los niños, sino con maestros y familiares que serán quienes se encarguen de transmitir los conocimientos adquiridos a los niños. La problemática con el lenguaje en esa está bastante agudizada y pretende aportar sus habilidades de una manera totalmente gratuita. María Eugenia quien completa su formación estudiando también Terapia Ocupacional admite estar nerviosa pero ilusionada. Sus ganas de ayudar a otras personas le ha llevado desde hace mucho a buscar alguien que le condujera hasta el camino del voluntariado. En este caso ha sido la Fundación Albihar. En este novedoso proyecto Aspace trabaja en cooperación con la Asociación Sin Barrera El Güis. Así surgió el proyecto 'Integración familiar y social de los jóvenes con necesidades especiales educativas en el barrio de Nueva Vida, Managua' financiado por la Diputación de Granada. El fin de este proyecto, mejorar la calidad de vida de las personas con necesidades especiales del municipio de Ciudad Sandino así como facilitar su integración social y familiar, algo que no es sencillo pero que se espera conseguir en cierto modo.
FUENTE: ASPACE GRANADA
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